Gente de Carne y Hueso viviendo El Factor Libertad

 

Quizás cuando leíste el anterior artículo sobre El Factor Libertad tu mente se puso a intentar convencerte de cómo de imposible y loca era esa idea. Ya sabes, algo como “Nadie normal puede vivir así. Sólo la gente con mucho dinero puede vivir así. Y eso si no tienes nada que te ate, porque eso es imposible con niños / hipoteca / {pon-aquí-tu-excusa-favorita}”.

Vamos, por abreviar: de alguna forma esta cosa maravillosa no es aplicable para ti o tus circunstancias.

Pero no vamos a dejar que el Factor Libertad se quede como una simple idea más.

¿Por qué?

Simplemente porque es posible.

Afortunadamente, cada vez hay más personas a lo largo y ancho del mundo que deciden cuestionar lo establecido, perseguir sus sueños, y vivir con el Factor Libertad como bandera. Y otra de las ventajas de Internet es que estamos tan sólo a un click de distancia de conocer historias verdaderamente increíbles sobre cómo personas de carne y hueso, como tú y como yo, están consiguiendo vivir la vida de sus sueños a través del Factor Libertad.

Como por ejemplo la historia de Walter.

Explorando el mundo, Jacques Cousteau Style

Walter, más conocido en la red como Che Toba, es analista de sistemas de profesión que fue un emprendedor con éxito en los años 90.

Desarrolló con un amigo un portal de pujas llamado e-compras.com, que posteriormente recibió inversión privada para montar una empresa que llegó a tener hasta 60 empleados. Al tiempo de vender su idea, empezó a darse cuenta de que su día a día se había convertido en el de un ejecutivo que pasaba la jornada entre gestiones, ajetreos y preocupaciones. La diversión de crear algo de la nada y hacerlo crecer, había sido sustituida por una vida de oficina que no era lo que él deseaba.

Fue entonces cuando recordó uno de sus sueños de la infancia: ser cámara documentalista. Sus programas favoritos en la tele eran los documentales y su ídolo era Jacques Cousteu, que a bordo de “El Calipsou” recorría el mundo para sorprenderle con lugares que de otra manera no podría imaginar siquiera que existían. De niño, Toba soñaba con dar la vuelta al mundo como Jacques Cousteu, y cruzar el Atlántico navegando algún día.

Así que de adulto, tenía un buen sueldo, gozaba de toda la estabilidad del mundo, pero aún así, su vida no era la vida que él quería vivir. Para asombro de muchos y crítica de otros, decidió dejarlo todo y no mirar atrás. Todo para vivir la vida en la que él creía.

Desde entonces ha recorrido toda América continental viajando con su familia, visitando y viviendo en casi todos los países del continente americano. Su última aventura es haber viajado con sus dos hijos y su mujer desde Argentina hasta las oficinas de Google en San Francisco, durante siete meses por carretera. Ahora, es desarrollador web y blogger de viajes, y sustenta su estilo de vida con ello.

La historia de Che Toba no es un caso aislado ni mucho menos.

De Criptografía a Fotografía

Kalyan Varma, hindú de nacimiento, trabajaba en Yahoo como ingeniero de seguridad y criptografía y era uno de los empleados más reconocidos en la sucursal de Bangalore. Tanto que ganó el premio “Yahoo Superstar” en 2003, una distinción que sólo se concede a doce personas de entre toda la plantilla de 11,000 trabajadores.

Pero sin embargo Kalyan, aunque satisfecho con la labor que realizaba en Yahoo, notaba que le faltaba algo en su vida. La vida corporativa no le aportaba todo lo que necesitaba para sentirse completamente realizado, por mucho reconocimiento profesional, retos intelectuales, o buenos sueldos le brindara.

Su trabajo le permitía tener un estilo de vida desahogado e incluso lujoso en ocasiones, pero sabía que le faltaba algo, y cuantas más vueltas le daba más se daba cuenta de que eso que le faltaba no lo iba a poder encontrar ahí. Entonces empezó a hacerse consciente de cuánto disfrutaba simplemente saliendo a fotografiar la naturaleza. Sin mayores pretensiones que sencillamente sentirse conectado con lo salvaje y tener la gran suerte de poder ser testigo, y retratar, impresionantes momentos. Y algo hizo click en su interior

Justo al año siguiente de recibir dicho premio, decidió cambiar su vida por completo y dedicarse a cumplir uno de sus mayores sueños: viajar por el mundo y ser fotógrafo de naturaleza salvaje. No fue una transición sencilla ni exenta de dificultades. Pero lo tenía claro y estuvo resuelto a ir a por todas.

A día de hoy, ha recibido diversos premios por su trabajo en documentales de naturaleza en reconocidas cadenas como la BBC o National Geographics, y su trabajo ha dado la vuelta al mundo al igual que él. Imparte workshops y conferencias compartiendo su conocimiento y es el fundador de la plataforma “India Nature Watch”, la comunidad de referencia sobre fotografía de naturaleza en Asia, donde él y otros fotógrafos comparten su trabajo, gratis y sin copyright, con la intención de maximizar la difusión y la concienciación con la naturaleza salvaje.

A estas alturas, después de ver estos dos casos, puede ser que estés pensando que el Factor Libertad es sólo para algunos pocos en condiciones ya favorables.

Nada más lejos

El Factor Libertad está al alcance de todos.

Y la familia Wagoner ha venido a demostrarlo.

Una familia en busca de «algo más»

La vida de la familia Wagoner era, como ellos mismos la describen, de libro. Hasta que decidieron reescribir el final de la historia.

Alan y Heidi se conocieron viajando de mochileros por México. Resultó que ambos vivían a tan sólo veinte minutos en California. Después de su viaje, empezaron a salir y acabaron casándose. Justo después de casarse se fueron a trabajar a Londres durante tres años, en los que aprovecharon para conocer Europa y viajar durante las vacaciones por el viejo continente.

Al volver a California ya sabían que algo había cambiado en su interior. El viajar por Europa les había dado la oportunidad de conocer otras culturas, idiomas y formas de vivir la vida, y querían que no se acabara ahí, querían seguir descubriendo. Así que decidieron que iban a conseguir ambos un trabajo en una gran multinacional que les permitiera estar trabajando y viviendo por todo el mundo, y poder así criar a sus hijos, que todavía no tenían, exponiéndolos a muchas culturas.

Conseguir ese trabajo fue fácil. Pero la segunda parte del plan no lo fue tanto. Pensando que tendrían suficiente tiempo para hacerlo realidad, empezaron a ahorrar y siguieron trabajando cada uno en sus carreras profesionales con la esperanza de que eventualmente los transfirieran internacionalmente a algún destino. Cuando quisieron darse cuenta, casi doce años más tarde, estaban ya en los cuarenta y con dos niños de siete y diez años. Habían conseguido el éxito profesional pero las posibilidades de vivir y trabajar por el mundo eran cada vez más reducidas.

Se encontraron inmersos en la vorágine diaria de trabajar más de cuarenta horas a la semana y sólo pudiendo pasar algo de tiempo de calidad con sus hijos durante los fines de semana y las noches. Y aunque habían conseguido viajar bastante exprimiendo los típicos quince días de vacaciones de verano, en su interior sabían que eso no era suficiente para ellos.

Realmente su vida no era nada que no se considere como normal en la sociedad moderna occidental. Trabajas toda tu vida, tienes unos pocos momentos de vivir como tú quieres durante tus quince días de vacaciones (y a partir de cierta edad, con tus esperanzas puestas en la jubilación), y dejas todo lo que verdaderamente importa como tu familia, tus hijos y tus sueños relegado a los huecos libre que deje tu trabajo.

Como ellos mismos describen en su blog, tenían una vida idílica y perfecta de cara a la sociedad, pero su pasión y sus sueños se habían quedado enterrados tiempo atrás. Eso sí, uno desde fuera podría decir que lo tenían todo: una familia feliz, una casa grande y bonita, coches buenos y todo tipo de lujos materiales. Pero todo viene con un precio. Y entonces fue cuando se decidieron a cambiar el guión.

Después de dedicar los primeros cuarenta años de su vida a su carrera y al trabajo, Alan y Heidi Wagoner comenzaron a hacerse las preguntas correctas cuando uno tiene el Factor Libertad en mente: ¿Qué es lo que verdaderamente te hace feliz? ¿Cómo te quieres experimentar en tu día a día? ¿Qué vas realmente buscando vivir: acumular posesiones o acumular experiencias? Si quieres vivir una vida con pasión y perseguir tus sueños… ¿Qué está fallando? ¿Qué falta?.

Un día, decidieron cambiar su sueño de “trabajar y vivir por el mundo”, a simplemente “vivir por el mundo”. Y ese simple cambio, eliminar la palabra “trabajo”, hizo que lo imposible se convirtiera en posible para ellos. Durante meses planificaron cuidadosamente todo, desde todos los ángulos posibles, para ver si podían encontrar un fallo a su plan. Y encontraron algunos riesgos, pero ninguno que no estuvieran dispuestos a asumir para poder vivir su sueño.

Así que decidieron simplificar su vida. Vendieron todo lo que no iban a necesitar, casa, coches, pertenencias, y simplemente guardaron lo imprescindible en un trastero. Dejaron sus trabajos y sus carreras profesionales, y se lanzaron a vivir por el mundo con sus hijos. A raíz de su decisión y cambio de vida, crearon un blog para mantener informados a familiares y amigos que acabó creciendo hasta ser un proyecto online que financia su estilo de vida. Desde ahí comparten todo lo relacionado con su aventura para inspirar a otras personas a vivir fuera de lo establecido, a creer y a perseguir sus sueños.

Y yo me pregunto: si todas estas personas con sus increíbles historias y formas de vivir la vida, lo están consiguiendo, están haciendo realidad sus sueños… ¿por qué tú no?

Ahora le toca a tus sueños

Quiero que estas historias verídicas te sirvan de inspiración, de fuerza y de motivación para que te des cuenta de que tú también puedes conseguir vivir de la forma en que sueñas. Para ellos no fue fácil, no tenían todas los factores a su favor, ni eran ricos, ni estaban libres de deudas e hipotecas. Muchos tenían también familia y responsabilidades. Pero sin embargo lo consiguieron.

Han tenido que ir alineando muchas cosas para conseguir poder disfrutar de la vida como ellos soñaban. Planes, estrategias, ahorros, venderlo todo o alquilar su vivienda… cada persona que busca el Factor Libertad crea su propio camino para alcanzarlo, y como hemos visto, no todos los caminos pasan por crear un proyecto online. Pero montárselo por Internet es una de las mejores formas que yo conozco y que sin duda apoya totalmente el buscar una vida más plena y satisfactoria que tener que fichar todos los días en una oficina.

No es que conseguir el Factor Libertad sea “fácil” ni “difícil”. De hecho, seguir asignándole calificativos en nuestra cabeza no nos va a acercar a él, sólo va a seguir fomentando nuestras excusas para no atrevernos a buscarlo. Tampoco es que sea algo posible para unos pocos elegidos e imposible para el resto de mortales. Muchas de estas historias en sus orígenes eran inicialmente la misma historia que ya conocemos de muchos de nuestros conocidos, familiares, vecinos e incluso nosotros mismos.

Pero ellos tuvieron la determinación de decidir que su historia iba a ser diferente y fueron a por ello.

¿Por qué tú no?

Escrito por:

Victor Espigares

Bestselling author, startup founder, multi-passionate entrepreneur, contemporary dancer, and dad in progress. I help passionate makers and entrepreneurs thrive and grow to enjoy a Remarkable Life.

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