5 Fáciles Trucos Para Promover Un Desarrollo Esqueleto-Muscular Sano en Niños

 

Este artículo es una traducción de un artículo original del Dr. Andreo Spina, doctor quiropráctico deportivo especializado, kinesiólogo, coach en movilidad, especialista en movimiento humano y creador del método Functional Anatomy. He traducido su artículo original en inglés porque me parece una información muy valiosa para el desarrollo de nuestros pequeños que debe ser difundida y llegar bien lejos. Así que, por favor, ¡comparte esto con todos tus contactos que tengan (o vayan a tener) niños!

1. No Aceleres el Andar

Aunque normalmente representa como una especie de carrera por demostrar la supremacía genética (especialmente en las redes sociales), el inicio de las capacidades motoras de un niño incluyendo rodar, gatear, andar, correr, escalar, etc. puede ocurrir durante un basto espacio de tiempo en un desarrollo normal.

Si tu niño se pone de pie y anda de forma temprana, esto de ninguna forma se traduce en que vaya a tener habilidades de superhéroe en un futuro (lo siento, pero así es). De forma similar, si tu niño nunca se pone sobre las cuatro extremidades a gatear, pero en vez de eso, encuentra una forma alternativa de deambular (por ejemplo, arrastrándose de culo), esto de ninguna forma indica que su desarrollo motor sea anormal.

Mientras que los niños estén cumpliendo sus metas, hay una amplia variedad de soluciones que los pequeños sistemas nerviosos pueden utilizar para conseguir los mismos objetivos.

A la luz de esto, los padres deben ser cuidados con no intentar forzar este asunto, por ejemplo, insistiendo en que su hijo ande tan pronto como sea capaz de ponerse de pie. Esto debe incluir el acto tan común de sujetarle las manos mientras ellos de forma torpe ponen un pie enfrente del otro en una especie de falso movimiento de andar, para impresionar a los amigos.

Muchos expertos esqueleto-musculares están de acuerdo en que hay una gran importancia en los pasos que se dan cuando se evoluciona del rodar, al gatear y a la postura bípeda. Por ejemplo, el acto de gatear (u otros tipos de locomoción basados en el suelo) está pensado para ayudar en el desarrollo de la curvatura normal de la espina dorsal; la ausencia de esto puede que lleve a problemas biomecánicos más adelante. Además, se puede argumentar que el acto de gatear puede mejorar/entrenar la función de los receptores sensoriales en los hombros, brazos y manos.

Por lo tanto, mientras que los escalones se vayan superando, deja que su sistema nervioso vaya averigüándoselas a su propio ritmo.

2. ¡Nada de calzado! ¡Nada de calcetines!

Siguiendo con el tema de andar, otro error común es que los padres le ponen a sus hijos zapatos a la primera oportunidad que tienen. La realidad es que el calzado no han sido parte del proceso evolutivo que ha dado forma y pulido al Homo Sapiens. De hecho, desde una escala de tiempo evolutiva, la invención del calzado ha ocurrido sólo hace un breve segundo, lo cual es demasiado reciente para esperar que haya ocurrido una adaptación apropiada en nuestra especie.

Este hecho es posiblemente la razón para la actualmente común variedad de problemas relacionados con los pies y las extremidades inferiores. Como resaltaba O’Keefe (2011):

“El calzado, normalmente el más caro, puede parcialmente inmovilizar el pie, causando una atrofia de la musculatura; acortando y rigidificando los tendones y ligamentos del pie, tobillo y pantorrillas; y creando una predisposición a sufrir lesiones al andar y correr de forma excesiva incluyendo fascitis plantar, esguinces de tobillo, tendinitis en el tendón de Aquiles, desgarros en los isquiotibiales y dolor en la zona lumbar.”.
Además, existen una incontable cantidad de órganos sensoriales y de percepción localizados en los pies que están constantemente proveyendo de información a nuestro sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) sobre la posición de todas las pequeñas articulaciones que se encuentran en el pie. Estas señales ayudan a pulir la función del sistema nervioso para ser capaz de adaptarse a las muchas variables presentes durante el andar erguido cuando existen superficies en constante cambio y retos de equilibrio. Cuando no se usan durante un tiempo prolongado, como en el caso de ‘amortiguar’ esos receptores con zapatos, los receptores cesarán de tener una función apropiada y pueden alterar negativamente el desarrollo del sistema nervioso.

En mi familia usamos la regla de “nada de zapatos, nada de calcetines”. Eso significa que tan pronto como los pequeños ponen un pie en la casa, los zapatos y los calcetines desaparecen. También llevamos esto un paso más allá y aplicamos la misma regla cuando están jugando en el jardín (por supuesto esto va precedido de asegurarse de que no hay objetos peligrosos en el césped).

3. Recógelo con los Pies

El truco número tres de nuevo trata sobre asegurar un desarrollo apropiado de los pies (ya te habrás dado cuenta de la importancia que tienen). En un tiempo, no hace tanto en nuestra historia evolutiva, podías encontrar que nuestro linaje fue evolucionando naturalmente alejándose de una postura a cuadropedia (andar con los cuatro miembros) hacia una postura bípeda (de pie sobre dos miembros). Durante este largo proceso, la funcionalidad de los pies cambió y empezamos a dejar de usarlos para recoger pequeños objetos, ahora realizado por las manos, para pasar a adaptarse para soportar las cargas de andar y correr sobre ellos.

Aunque, cuando nos fijamos en las articulaciones y los receptores de las manos y los pies, todavía podemos ver enormes similitudes. Por ejemplo, los huesos de las muñecas tienen huesos análogos que en el tobillo. Los músculos de las manos tienen análogos músculos en el pie. De hecho, cuando se estudia anatomía humana, uno rápidamente descubre que por cada estructura de miembro superior podemos encontrar una estructura de miembro inferior con similar estructura y función. Además, la forma en que mantenemos saludables las articulaciones, músculos y tejidos de la mano y los pies es virtualmente idéntica. Los tejidos humanos requieren movimiento para mantenerse saludables. Desafortunadamente, debido a la reciente invención del calzado (ver número 2) la cantidad de movimiento que se realiza por las articulaciones de los pies está severamente limitada en la mayoría de personas.

Por esta razón, yo normalmente sugiero que, en la medida de lo posible, utilicemos los pies para simples tareas realizadas normalmente por las manos. Por ejemplo, yo animo a mis hijos a que recojan cosas del suelo con sus pies, en vez de con las manos. Esto incluye juguetes, libros, lápices… cualquier cosa realmente.

Te sorprenderás de como de bien pueden hacerlo en un periodo muy corto de tiempo, y los beneficios de hacerlo son enormes, incluyendo mejoras de equilibrio, de percepción sensorial, acondicionamiento intrínseco del pie usado para soportar el peso del movimiento bípedo, mejora del control neurológico del tren inferior, mejorar o preservar movilidad en las articulaciones de tobillos, rodillas y caderas, y mantener una buena salud articular a través de incrementar el movimiento del pie/tobillo.

4. Animar a Sentarse y Ponerse de Pie Sin Usar las Manos

He tenido el privilegio de enseñar desarrollo de la movilidad/movimiento a mucha gente por todo el mundo. Una cosa que encuentro muy comúnmente, tanto que es sorprendentemente alarmante, es que la mayoría de personas son incapaces de ponerse de pie desde sentados en el suelo sin usar sus manos.

Antes de que intentes hacerlo por ti mismo, asegúrate de que estás en un espacio abierto donde no puedas golpear nada cuando falles y te caigas al suelo de nuevo.
Las razones de esto pueden ser numerosas pero normalmente incluyen una falta de movilidad y flexibilidad en diferentes articulaciones del cuerpo (cadera, espina dorsal, tobillos, etc). No es sorprendente que cuando le pedimos a un niño que haga lo mismo, lo pueda hacer con facilitad. Para poder mantener esta habilidad, la cual nos ayudará para mantener una movilidad saludable en muchas articulaciones, otra de las reglas de casa es que no usamos las manos para levantarnos ni para sentarnos.

5. Juego Físico

Si observamos las actividades de los bebés y niños de nuestros ancestros comunes (y la mayoría de otras especies en este sentido) durante el juego, te darás cuenta inmediatamente del carácter físico de sus actividades. Sus acciones muy probablemente van a incluir correr, gatear, saltar, trepar y luchar y pelear a modo de juego. Contrasta eso con las actividades que comúnmente hacen los niños en nuestras sociedades “civilizadas” incluyendo videojuegos, televisión, etc. y no es de extrañar porque nos enfrentamos a problemas de obesidad infantil, así como demandas cada vez mayores en nuestros servicios de salud por problemas como dolores de espalda, lumbalgias, dolores de cuello, etc.

¡DEJA QUE SEAN HUMANOS Y QUE JUEGUEN! Y sí, esto INCLUYE jugar a pelear y hacer luchas (dentro de lo razonable, por supuesto). Yo personalmente disfruto mucho de una buena peleilla con mis pequeños :). Esta es una de las muchas muchas razones por las que enseñarles Artes Marciales (incluyendo Jiu Jitsu y lucha libre) es tan valioso en su desarrollo, porque les enseña el control que necesitan para jugar sin hacerse daño.

“No te subas a los muebles” puede verse fácilmente traducido en “no hagas lo que un ser humano normal ha evolucionado para hacer porque no quiero que mis posesiones se rompan o se ensucien”. Yo digo, ¡déjales trepar!… y enséñales a hacerlo de forma adecuada y segura. Mucha gente entiende esto desde el contexto del juego físico para “ejercitar”. Aunque, lo que es frecuentemente ignorado es la importancia de ese juego para el correcto desarrollo de patrones de movimiento y el desarrollo beneficioso de su anatomía.

Cuanto más nos desviamos de lo que hemos evolucionado para hacer por el proceso de selección natural, más nos estamos desviando de nuestra salud.

Originalmente escrito por el Dr. Andreo Spina. Síguelo en Facebook

Agradecimientos de este artículo:

  • Al Dr. Andreo Spina por darme permiso para traducir sus palabras y darles una mayor difusión.
  • Fotografía del artículo por Karen Weems con licencia Creative Commons.
Escrito por:

Victor Espigares

Bestselling author, startup founder, multi-passionate entrepreneur, contemporary dancer, and dad in progress. I help passionate makers and entrepreneurs thrive and grow to enjoy a Remarkable Life.

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