Porqué Querer Ser Demasiado Original Te Puede Salir Caro en Internet

Porqué Querer Ser Demasiado Original Te Puede Salir Caro en Internet

Este post es un extracto adaptado de un capítulo del libro "Móntatelo Por Internet". Si te parece interesante y quieres seguir profundizando más en el tema te recomiendo su lectura ;)

Atención, pregunta: ¿qué crees que es mejor? ¿Emprender en Internet con una idea totalmente original o con una ya existente?

El sentido común probablemente nos lleve a creer que para tener éxito en Internet es fundamental que tu idea sea algo novedoso que la gente no haya visto nunca, porque obviamente así se dará a conocer mucho más rápidamente.

De hecho, si eres el primero con una idea totalmente original e innovadora, no tendrás competencia y podrás hacerte con todo el mercado más fácilmente ¿verdad? Es decir, que tienes muchas más ventajas que si entras el decimoquinto en una carrera que ya ha empezado y en la que ya hay varios corredores. Además también parece obvio que la satisfacción personal de crear algo totalmente innovador en comparación con la de crear “otro de tantos” no tiene parangón.

Mucha gente cuando me está contando su idea para montárselo por Internet añaden la coletilla de “además, he buscado en Google y no he encontrado nada parecido”. Es su forma de demostrar que se trata de una buena idea en la que merece la pena embarcarse. Obviamente es algo que no existe aún, no vas a tener ninguna competición, así que ¿cómo podría ser eso algo malo?.

Yo mismo he estado ahí y pensado así.

Hoy por hoy ya he aprendido por las malas que en realidad eso es una mala señal.

Nota: Si no estás seguro de si tu idea es demasiado novedosa, al final del artículo he preparado una plantilla paso a paso para salir de dudas, que te ayudará también a encontrar proyectos similares al tuyo en los que basarte, inspirarte o seguir la pista.

¿Por qué?

Estamos demasiado acostumbrados a relacionar innovación con idea de éxito (en general por culpa de los medios de comunicación que sólo hacen famosas las ideas novedosas) y en el mundo real del emprendedor de a pie eso no funciona así. De hecho, tener ideas demasiado novedosas no es nada recomendable, a menos que cuentes detrás tuyo con el apoyo de un departamento entero de marketing o que tengas la intención de buscar inversores para tu proyecto (escenario que no cubriremos aquí).

Cuando tu idea es tan original y nueva que no tiene un nicho ya creado al que poder dirigirte, te va a tocar a ti crear y abrir ese mercado. Es lo que se conoce como educar al cliente. Es decir, vas a tener que invertir tiempo, energía y recursos en explicarle porqué necesita tu producto o servicio, e incluso en hacerles ver que tenían una necesidad de la que ni siquiera eran conscientes, que es lo más duro. Es un proceso tan costoso y lento, que para una persona o un equipo pequeño con recursos limitados puede ser como cavarse su propia tumba.

Cuando tienes algo tan nuevo que nadie lo conoce

En 2011 mi mujer Rosy y yo pusimos en marcha Gracias Por Ser Tú, un servicio telefónico de regalos para sorprender de una forma especial a alguien querido, a través de un regalo que ni se toca, ni se ve, ni se huele pero que llega al corazón: el regalo de la gratitud. Nos gustaba decir que era como regalar flores, pero con bonitas palabras directas a su corazón.

Tú regalabas un “gracias por ser tú” a alguien por algún motivo especial, explicándonos con todo lujo de detalles porqué esta persona era importante para ti, y nosotros preparábamos un precioso mensaje de agradecimiento de tu parte escrito directamente para llegar al corazón de esa persona y luego la llamábamos para transmitírselo. La llamada era una sorpresa y el efecto de escuchar de boca de una persona desconocida, con todo el cariño del mundo, tu agradecimiento por tener a esa persona en tu vida, causaba un impacto que no dejaba indiferente a nadie. Emoción, sorpresa, lágrimas… Las reacciones eran espectaculares y a menudo nos sorprendían hasta a nosotros.

Era un servicio totalmente personalizado en el que cada regalo era diferente y preparado con mucho cariño. Un proyecto que nació con la intención de hacerle saber a las personas lo importantes que son para otros en su vida. Y hablo en pasado porque actualmente se encuentra en pausa y no estamos aceptando nuevos encargos.

En aquel año era, y lo sigue siendo a fecha de hoy, el único servicio de su estilo que conozcamos en español. Sin embargo, ese dato que a los periodistas les encantaba y siempre mencionaban en las entrevistas y reportajes que nos hicieron, se convirtió sin duda en el mayor handicap a la hora de hacer crecer el proyecto, porque significaba que no teníamos un mercado ya abierto al que dirigirnos.

La gente ni siquiera sabía que podían regalar lo que nosotros ofrecíamos y por tanto no nos buscaban (situación ideal), sino que teníamos que salir nosotros a buscarlos a ellos (situación nada ideal) y contarles los posibles usos y beneficios de nuestro servicio. Pero no teníamos ni los recursos ni la dedicación necesarios para hacerlo a una escala significativa. Y aunque tuviéramos un producto que a la gente le encantaba (nuestros clientes repetían hasta 4 y 5 veces regalándolo, a veces incluso de año en año), el tener que abrir un nicho de mercado hizo que el crecimiento del proyecto fuera especialmente lento y costoso durante los primeros años, y a la larga no consiguiéramos llegar de la forma que queríamos a nuestro mercado.

Original sí, pero ¿para quién?

Sin embargo cuando tu idea ya tiene un mercado creado al que poder dirigirte el proceso de captar tu nicho y hacerte un hueco en él se produce mucho más rápido. Y lo mismo ocurre cuanto más concreto y específico es el nicho al que te diriges. De hecho, que ya existan ideas similares te está demostrando que existe ahí un mercado y gente dispuesta a pagar dinero por esa solución. Montar un proyecto en un mercado ya existente, en un nicho concreto y no excesivamente cubierto, puede ser igual de satisfactorio a nivel personal y financiero, pero mucho menos frustrante. Si no existe ninguna idea similar funcionando y eres tú el que tiene que abrir el mercado, siempre tendrás la duda de si eres tú el que no está consiguiendo abrir y llegar a ese mercado o si realmente no existe un mercado ahí.

Pero ojo, no estoy diciendo que hagas lo mismo que todo el mundo. Ni que te conviertas en un imitador y clones algo que creas que ya está funcionando sólo porque creas que lo hace.

Tu idea tiene que ser lo suficiente original como para que te motive y te apasione crearla, pero la clave reside en que tiene que serlo para ti. En este escenario, será tu originalidad y tu voz propia a la hora de ejecutarla la que diferenciará tu proyecto de otros parecidos y lo que atraerá a tu público. No olvides que la idea no es el único aspecto donde puedes innovar y volcar tu originalidad y creatividad.

Innovando en lo cotidiano

En eso el caso de Zappos es digno de estudio y es el ejemplo perfecto de que la diferenciación no tiene porqué ir asociada con la idea. Zappos.com es la mayor tienda online de zapatos que existe actualmente. Tiene contratados a más de 1,500 empleados, facturó en 2009 cerca de un billón de dólares y fue adquirida por Amazon.com en ese mismo año. Con tales magnitudes como empresa, uno puede pensar que el servicio de atención al cliente no debe de ser muy bueno. Seguramente externalizado a otra empresa u otro país y repleto de frustraciones y de mareos para el cliente.

Sin embargo en Zappos el servicio al cliente es uno de sus factores de diferenciación y está tan integrado en la cultura de la empresa que su CEO (director ejecutivo) no la define como una tienda construida en torno a los zapatos, sino como una tienda de zapatos construida en torno a la atención al cliente.

El mismo CEO, Tony Hsieh, en una noche de marcha a las tantas de la madrugada se apostó con un representante de la marca Sketchers que si llamaba a la línea de atención al cliente de Zappos, le podrían decir el sitio más cercano para comerse una pizza. La persona que respondió la llamada en el call center al principio se quedó perpleja, pero devolvió la llamada dos minutos más tarde con una lista de las cinco pizzerías más cercanas que estarían abiertas a esa hora intempestiva.

Otro ejemplo de cómo en Zappos la interacción con el cliente es su forma de diferenciarse, es la historia de una mujer cuyo marido falleció en un accidente de tráfico poco después de que ella le encargara unas botas a través de la web de Zappos. Cuando al tiempo la mujer recibió las botas en casa, llamó a atención al cliente para devolverlas porque obviamente su marido no iba ya a poder usarlas. La devolución se procesó sin problemas y la llamada quedó ahí.

Lo que ella no podía esperar era recibir al día siguiente en casa un ramo precioso de flores con una nota dándole el más sincero pésame por parte de Zappos. La idea de mandarle el ramo y la nota vino directamente de la persona que la atendió por teléfono, que ni siquiera lo consultó con su superior. Las encargó y pagó en nombre de la empresa y se las mandó. Así es como funciona la cultura de una empresa que esta al servicio de sus clientes.

Es el ejemplo perfecto de cómo una idea como es una “simple” tienda de zapatos, de las que existen miles, ha triunfado gracias a diferenciarse en algo básico y esencial en Internet como es el trato al cliente.

Porqué la originalidad mató al gato

En cualquier caso, como buen o buena doer que llevas dentro, no dejes que la originalidad sea la excusa que te frene para no ponerte en acción. Tanto si piensas que lo que montes online tiene que ser totalmente original e innovador, como si piensas que está todo inventado y eso hace que se te quiten las ganas; rétate a ti mismo. Siéntate a reflexionar y a escribir (con papel y lápiz) sobre esa necesidad o esa conversación. El hecho de escribir tus reflexiones hará que llegues a sorprendentes conclusiones.

Descárgate la plantilla paso a paso para estar seguro de que no estás siendo demasiado original con tu idea (en el sentido erróneo). Te servirá también para encontrar proyectos similares al tuyo, que podrás empezar a seguir como inspiración o referentes.

Innova en tu idea pero siempre con equilibrio y busca siempre apoyarte en mercados ya abiertos y en nichos concretos. Recuerda: si no encuentras a nadie que esté haciendo algo parecido a lo que tienes en mente, mala señal.

Por eso, sobretodo, aunque para la gente tu idea sea “otra de tantos”, no dejes que nada ni nadie te quite las ganas de expresar lo que te hace único a través de tu proyecto.

Porque ahí es donde reside la verdadera originalidad.

Escrito por:

Victor Espigares

Autor del bestseller Móntatelo Por Internet. Fundador de VisualizeUs, la red social para gente creativa. Cuando no estoy explorando el mundo al revés o desafiando a la gravedad, escribo sobre cómo vivir una vida extraordinaria.

4 Comments

  1. Interesante artículo! Siempre me ha atraído mucho esta temática del emprendimiento, la diferenciación, la innovación, el PMV, y toda esa jerga jejeje

    Hace tiempo leí en el libro “el jefe sin cargo” una idea de innovación que me encantó. Y me encantó sobre todo porque me quitó un peso de encima, ya que yo siempre había identificado la innovación (como tú bien dices) con tener una idea revolucionaria. Pero ¿y si esa idea no llegaba?

    En el libro se define la innovación como dejar las cosas mejor de como las encontraste. Y la forma de llevarla a cabo es mediante la evolución continua. ¿Qué puedes hacer hoy mejor que ayer? Y lo mismo con tu proyecto: ¿que puedes hacer mejor que la última vez?

    Ese proceso de innovación continua, y de marcarse pequeñas metas alcanzables, hace que con el tiempo, granito a granito, alcances la excelencia. Y si eres mejor que los demás, ¿no es esa ya una forma de diferenciarte?

    Por decirlo en pocas palabras, innovar consistiría en ir realizando pequeños cambios que te ayuden a evolucionar. Replantearse siempre los métodos de trabajo. Mejorar un aspecto de tu vida a la semana. Levantarse cada día un poquito antes. Etc.

    Y me gustaría terminar con una cita del libro que se me quedó marcada: “los pequeños pasos llevan al éxito, y los pequeños actos de negligencia cotidiana llevan al fracaso”.

    Bueno, a mí la verdad es que me encantó. ¿Qué opinas Víctor? ¿Estás de acuerdo?

    Un saludo y enhorabuena por el blog 🙂

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    • Hola Borja!

      Gracias por la visita y por el comentario!

      Es una relación de ideas interesantes la que pones: “dejar las cosas mejor de lo que te las encontraste” con “mejora continua de uno mismo” con “innovación por diferenciación”.

      Y me gusta porque hasta ahora siempre habían sido 3 conceptos no conectados para mi y tu comentario me ha seguido para relacionarlas. Especialmente las dos primeras las tengo muy presentes y “vivas” en el día a día.

      Por un lado personalmente siempre he entendido la primera como una distinción de liderazgo. Un líder allá por donde va siempre va buscando dejar las cosas mejor de como las encontró, sea eso en un equipo de trabajo, un día en el campo o en la relación con otra persona.

      Luego está la idea de la mejora continua, de sentarse con uno mismo al acabar la semana y preguntarte “¿cómo puedo hacerlo mejor?”, pero sin caer en el meterse caña, ni minusvalorar lo conseguido, algo muy típico de los perfeccionistas entre los que me incluyo, para los que el trabajo es equilibrar precisamente esas dos cosas: la satisfacción con lo conseguido (parte difícil) y la búsqueda de la mejora continua (parte fácil) :D. Como bien se dice, la idea es alcanzar la excelencia no la perfección, jeje! En “The Magic Of Thinking Big” se habla mucho de esto de la mejora continua. Si no te lo has leído, algo me dice que te gustará 😉

      Y por último, la idea de la diferenciación/innovación. Esta a nivel personal no la suelo tener muy presente porque de alguna forma ya tengo asumido que cada individuo es lo suficientemente único y especial como para representar esa diferenciación en si mismo. A nivel de proyectos siempre la he trabajado desde la propia semilla del proyecto, al trabajar tanto la idea como la imagen (y es uno de los pasos del proceso que incluyo en mi libro Móntatelo Por Internet): ¿Qué valores fundamentales va a tener mi proyecto? ¿Qué ideales va a defender? ¿Cómo los voy a plasmar? ¿En qué me voy a diferenciar del resto? Etc.

      En fin, este tema daría para una buena (e interesante) charla 😉

      Muchas gracias por tu comentario, me ha inspirado el dia!

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      • Antes tenía un blog que trataba sobre el desarrollo laboral y el liderazgo. Es una temática que desde hace tiempo también me ha atraído bastante. Creo que te habría gustado 😉

        Pero lo dejé por falta de formación y por falta de tiempo. También quería lanzarme con el blog que estoy ahora y no podía llevar los dos a la vez con la calidad que quería.

        Le echaré un vistazo al libro que me comentas. Y por cierto, me apunto a la charla esa que comentas jejeje.

        Un saludo y me alegro de haberte inspirado el dia 🙂

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  2. Wooo… Me quedo con mi propia conclusión.
    Una idea de negocio siempre debe surgir de un modelo ya existente y en el cual ya contamos con experiencia, pero agregar nuestro propio toque con ideas novedosas con respecto a la experiencia que el cliente tendrá al usar nuestro producto y/o servicio…. Eso es lo que hará la diferencia.
    Me encanto lo del ramo de flores a la viuda. Eso muestra verdadera empatía con el cliente. 😉

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