El Santo Grial de Emprender en Internet: El Factor Libertad

 

Hay infinitos motivos para montárselo por Internet, tantos como estrellas en el firmamento.

Hay quien quiere ser su propio jefe. Otros quieren poder disponer de su tiempo a su antojo. Los hay que buscan ganar más dinero. Luego están los que ansían crear algo grande, que deje huella. Otros quieren sentirse emprendedores. Hay quien simplemente quiere compartir su idea con el mundo. Y muchos sencillamente buscan la diversión de crear.

No es que haya un motivo mejor que otro, por supuesto. Cada persona tiene el suyo, al igual que cada uno tiene su propia motivación. Incluso lo normal es que tengas varios de ellos, y no sólo uno, impulsándote por dentro para conseguir montártelo por Internet.

Sin embargo, existe uno que es invisible para la mayoría de las personas y que sólo unos pocos conocen y persiguen. Para mi, es la joya de la corona. Es lo que yo llamo el Factor Libertad.

Conozco mucha gente que se lo ha montado por su cuenta con éxito, tanto online como offline. Negocios y proyectos que funcionan, crean dinero (en ocasiones, muchísimo) y sobre todo aportan valor (lo uno sin lo otro no puede existir). Pero sin embargo, todos estos proyectos tienen algo en común: no pueden funcionar solos.

Requieren de la dedicación, energía y atención continua de su creador o creadores para seguir funcionando. Y si eso falla el día de mañana por cualquier motivo inimaginable, el proyecto dejaría irremediablemente de funcionar y por lo tanto de generar ingresos.

Puede que no suene tan mal. Al fin y al cabo, es a lo que estamos acostumbrados. Para ganarse el sueldo uno tiene que estar ahí de lunes a viernes, ocho horas diarias si el negocio es de otro y muchas más si es el tuyo propio. Pero no me he decidido a escribir un libro sobre emprender en Internet para seguir perpetuando este paradigma caduco. Ni para que te conformes con crear un proyecto que genere ingresos pero que te necesite a ti detrás de él día y noche para seguir haciéndolo.

Lo que yo te propongo es que te atrevas directamente a ir a por el premio gordo. Sin rodeos ni vueltas de hoja. Lo que todo el mundo quiere y anhela por dentro, pero pocos se atreven a buscar: la Libertad con mayúscula. El Factor Libertad.

¿Por qué? Sencillamente porque es posible.

Párate a pensar por un momento antes de descartar nada por utópico, increíble o inalcanzable que te parezca. Imagina cómo sería si en vez de tener que trabajar para ganar dinero, es tu proyecto el que trabaja para que seas tú el que crezcas, te diviertas y experimentes la vida. Si en vez de ser un esclavo del trabajo, es tu trabajo, en este caso tu proyecto, el que trabaja para ti, y para más inri sin necesitar de tu atención o tiempo constante.

Imagina si tu proyecto fuera el eslabón perdido, que nunca nadie te mostró, para conseguir abrir las puertas hacia tu libertad personal, laboral y financiera. Imagina si fueras capaz de liberarte de tener que fichar en una oficina, de tener que invertir tus preciadas horas a cambio de un sueldo.

Porque eso es el Factor Libertad, el máximo exponente de tus tres libertades más importantes. El equilibrio entre poder hacer Lo Que Quieras, Cuándo Quieras y Cómo Quieras.

Sé que el concepto en sí puede sonarte muy extraño ahora mismo. De hecho, no sería raro que tu mente estuviera encontrándole el “pero” o la objeción en estos precisos instantes. Por desgracia, estamos demasiado acostumbrados a descatalogar de facto cualquier idea que se escapa a nuestras creencias mentales, que ni nos paramos a valorarla como una posibilidad. Es más, nuestra mente en vez de realizar el trabajo de abrirse a esta nueva idea, lo que cree que tiene que hacer es encontrar las evidencias mentales de que esa idea no es plausible para rechazarla o ignorarla.

Pero tranquilo, no dejaremos que el Factor Libertad caiga dentro del saco de esas cosas que obviamos sólo porque nuestra mente no quiso hacer el trabajo de abrirse a un concepto fuera de sus dominios.

Es muy sencillo. El Factor Libertad es como vivir de vacaciones. Todo el rato.

Cuando te vas de viaje a algún lugar desconocido en tus vacaciones, estás operando desde un modo descubrimiento. Te emocionas con el nuevo destino que estás a punto de explorar. Te metes en Google para buscar qué cosas son las más impresionantes para ver y qué actividades y experiencias puedes vivir en este nuevo lugar. Conoces nuevas personas, culturas e historias que te inspiran por dentro. E incluso sueles ser algo más valiente de lo habitual en lo que se refiere a correr alguna que otra aventura. En definitiva, vives esos días aprovechándolos al máximo y enriqueciéndote de experiencias que te llenan por dentro.

Sin embargo cuando estás viviendo en tu lugar cotidiano, normalmente no sueles operar desde ese modo descubrimiento. Estás simplemente repitiendo tu habitual rutina, día tras día. Trabajando en tu horario acostumbrado, muchas veces intentando no morir aplastado por el aburrimiento y la monotonía. Con algunos momentos puntuales de gozo y diversión por aquí y por allá, e intentando aprovechar cualquier hueco posible para disfrutar con alguno de tus hobbies o pasiones. Comparado con aquellos impresionantes días en Costa Rica, nada memorable que vayas a recordar dentro de dos años. De hecho, quizás estés hasta soñando despierto con tu próximo destino. Y así pasan los días y así pasa la vida.

El Factor Libertad te permite introducir el modo descubrimiento de forma continuada en tu vida. Te permite volver a soñar, planear y concebir aventuras que siempre has querido vivir. Es reintroducir el equilibrio perdido durante tanto tiempo en las dos vertientes que dominan nuestras vidas, el trabajo y nuestra vida fuera del trabajo. Nos da la posibilidad de unir estas dos vertientes en una única vida de verdad que merece la pena vivir.

Pero no se queda ahí. Cuando sueñas y planeas un viaje a ese lugar que llevas años queriendo visitar, la mayor limitación suele ser de tiempo. Tienes tus días de vacaciones y eso es todo lo que tienes. Y en esos quince días, o con suerte veinte, metes todo lo inimaginable para que no se te quede fuera nada. Con el resultado de que lo que se suponían eran unas vacaciones, son al final un no parar para ver, sentir y experimentar, el mayor número de cosas posibles. Esto obviamente restringe el rango de posibilidades y de experiencias que podrías vivir en esa aventura, y sobre todo, la forma que tienes de hacerlo (¿alguna vez has sentido que necesitabas unas verdaderas vacaciones después de las vacaciones?).

Imagina si no tuvieras esa restricción de tiempo y si el dinero tampoco fuera una limitación. No digo que te imagines como un millonario, pero digamos que dispones de suficiente dinero y tiempo para poder dedicar tranquilamente un par de meses holgados a esa aventura y a ese destino. De repente estaríamos hablando de poder realizar aquellos sueños, visitar aquellos lejanos destinos o incluso estudiar y formarnos en aquellas cuestiones que siempre hemos querido hacer, pero que obviamente no eran posibles por restricciones de tiempo y/o de dinero.

Estaríamos hablando de resucitar todos aquellos viejos sueños, aspiraciones y aventuras, que de forma inevitable se vieron relegados a lo más hondo de nuestra fantasía, sencillamente porque se salían demasiado de la plantilla que la sociedad nos dio sobre cómo disfrutar de nuestra vida.

¿Cuáles serían algunas de las posibilidades que el Factor Libertad vuelve a hacer posibles?

  • Descubrir todos esos lugares y culturas del mundo que siempre has querido descubrir.

  • Estudiar esa materia, arte, disciplina o carrera que siempre quisiste estudiar pero que nunca le acabaste de ver la aplicación práctica (tú o tus padres en aquel momento, el típico “con eso no se gana dinero”).

  • Vivir en cualquier lugar del mundo, descubriendo el lugar como un local y no como un turista, creando relaciones y vínculos allí.

  • Aprender a tocar un instrumento, conseguir hablar con fluidez otro idioma o aprender cierta habilidad que siempre has soñado con adquirir.

  • Poder pasar más tiempo de calidad con los tuyos, sin preocupaciones, agobios ni prisas. Ver crecer a tus hijos, darte escapadas románticas con tu pareja, disfrutar de la familia y organizar más saraos con los amigos.

  • Dedicarte más tiempo de calidad a ti mismo. Buscar y alcanzar tu equilibrio, cuidar tu cuerpo, airear tu mente y poder hacer aquello que disfrutas en solitario. Quizás leer una buena novela, disfrutar escuchando tu disco favorito o pasar tiempo en la naturaleza.

  • Dedicarte con mucha más intensidad a tu pasión o hobby de toda la vida. Poder explorar nuevas pasiones que quedaron en segunda fila y también descubrir nuevos hobbies.

  • Aprender cualquier cosa que te llame la atención y poder volverte muy bueno en ello.

Realmente las posibilidades son infinitas y el Factor Libertad es la llave que te abrirá las puertas hacia ellas. Conéctate con todos esos sueños que durante años has ido postergando para un lejano futuro y con todos aquellos que dejaste de lado por ser locos, “imposibles” o poco prácticos.

Porque ahora es el momento de hacerlos brillar de nuevo.

Escrito por:

Victor Espigares

Bestselling author, startup founder, multi-passionate entrepreneur, contemporary dancer, and dad in progress. I help passionate makers and entrepreneurs thrive and grow to enjoy a Remarkable Life.

1 Comentario

  1. Hector

    Hola Víctor:

    Excelente post que invita a la reflexión!

    Está claro que el factor libertad es lo que todos necesitamos, pero que muchos no se atreven a tomar. Y muchas veces estamos tan metidos en nuestra rutina que no vemos más allá del día siguiente, o el mismo 🙂 .

    Cuál crees que es el factor fundamental que lleva a que alguien pase de una idea a un negocio rentable sin que sus sueños se rompan en el camino?

    Qué diferencia a quienes tienen éxito de los que no?

    Muchas gracias!

    Un abrazo

    Responder

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